Refoma laboral (XIV): las trampas para la negociación colectiva

¿Cómo incidirán en la negociación colectiva la exclusión de la negociación por rama, la exigencia de quórum de negociación, la determinación de servicios mínimos, la suspensión de la negociación colectiva, los pactos de adaptabilidad, la extensión de beneficios, la pohibición de huelga en empresas estratégicas, la prohibición de reemplazo de los puestos de trabajo y la reanudación de faenas? A continuación hacemos un recurrido por la negociación colectiva reglada para ilustrar cómo estos elementos contenidos en el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados condicionarán el proceso negociador.  Sigue leyendo

Reforma laboral (XIII): últimas modificaciones introducidas al proyecto

Los días 1, 2 y 3 de junio fueron las últimas sesiones en que la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados abordó el proyecto de reforma laboral. Esos días el Ejecutivo presentó nuevas indicaciones, las más importantes dicen relación con los servicios mínimos e incentivos a la negociación de federaciones y confederaciones, que fueron aprobadas. En tanto, diputados oficialistas optaron por eliminar la gradualidad en los porcentajes sindicalización exigidos para la aprobación de los pactos de adaptabilidad. Sigue leyendo

Prohibición del reemplazo en la huelga: un legislador que actúa en contra de su palabra

Mientras la doctrina de la Dirección del Trabajo y jurisprudencia de la Corte Suprema sancionan el reemplazo interno y externo, en la reforma laboral se pretendería introducir una distinción entre el reemplazo del puesto de trabajo y el reemplazo de la función, generando un espacio para en la prática permitir lo que en titulares se declara prohibir. Pero en Chile no existe doctrina ni jurisprudencia que avale este distingo. Tampoco es compatible con la consideración de la huelga como derecho fundamental. El desarrollo jurisprudencial español es un ejemplo de ello. Sigue leyendo

Reforma laboral (XII): gobierno amplía aún más servicios mínimos con asesoría de la OIT

El 1 de junio el gobierno presentó una nueva indicación al proyecto de reforma laboral, modificando su propuesta anterior de “servicios mínimos”. Contrariamente a lo que se había anunciado, no se habla de “servicios esenciales”, se insiste en la denominación de “servicios mínimos” y se aumentan las hipótesis en que el sindicato se va a ver expuesto en la necesidad de proporcionarlos: ahora se podrán solicitar también para “atender necesidades básicas de la población” (¿supermercados? ¿colegios?) y para “proteger los bienes e instalaciones de la empresa y prevenir accidentes” (más amplio que evitar daños actuales e irreparables a las instalaciones o infraestructura”). La “asesoría” que la OIT habría prestado en esta materia solo vino a debilitar aún más el derecho a huelga de los trabajadores. Sigue leyendo